Soledad


Siento tu mirada atravesarme
hurgándome el cuerpo con los ojos
¡Qué bellamente constante eres,
soledad,
y qué lindo dices mi nombre entre sueños!
En el caos que me rodea
aún me acompañas tú
para ser una isla,
soledad,
haciendo brotar a borbotones desde mi ombligo
la ansiedad y el miedo.
Sabes tomarme de la muñeca para guiarme.
Has aprendido a tocarme la espalda,
a hurgar en mi entrepierna
y beber lentamente de mis fuentes secretas.
¡Ay, soledad, qué ganas!
Cómo quisiera exprimirte el deseo hasta hacerte jadear,
como haces conmigo.
Vuelves a desaparecer.
Vas y vienes cuando quieres, y lo sabes.
Me golpeas el rostro con gotas de lluvia
que manan de ti.
Te vuelves sobre tus goznes
regodeándote en tu desnudez,
y me sonríes como diciéndome: “Hasta luego”.
¡No te vayas, soledad!
Ven, acompáñame a cantar...

2 Sintieron Conmigo:

  corsario12

2/4/08 11:33 a. m.

que hermosa poesía a la soledad.
compañera inseparable de los rebeldes sin causas...

"calbaga solo, el solitario, con su soledad a cuesta"

amable peralta
www.semamolavaca.blogspot.com

encontré tu blog a través del de rosa silverio..

  Alexei Tellerias

2/4/08 2:44 p. m.

"Y cuando lloro
(algunas veces lloro)
también sus ojos
se humedecen
o será
que los miro con los mios?"

"Soledad" - Santa Sabina