B3; T1

Los ladrillos se colorean,

como un arcoiris solido,
para marcar mis pasos.
Las personas son islas
a una insalvable sonrisa 
de distancia,
y yo, 
como si siempre 
hubiera estado aqui,
me dejo licuar
entre las multitudes 
y el tren,
con mis lentes oscuros,
que disimulan la calidez
prohibida por decreto,
y mi cuarderno en la mano
cargado de historias
por contar.

Periodo Ocasional

"Para mi ya no existes, tiempo,
Para mi ya no existes.
Para mi ya no queda nada.
Para mi ya no queda nada"
Juanes
De nuevo los aviones
deteniendose peligrosamente,
como un presagio,
sobre mi cabeza;
y de nuevo las tripas
peleandoseme entre ellas
produciendo ruidos sordos,
huecos, guturales.
Los musculos dormidos
de mis extremidades
y este dolor
que me cercena el vientre
hasta la sangre,
mientras tumbada boca arriba,
bronceandome en la cama
a la luz de una bombilla,
veo como se me escapa silente
otro domingo.

O.P.N.E. (Objeto Perdido No Encontrado)




Antes de darme cuenta
estaba perdida.
Los arboles al rededor mio
crecian espeluznantemente
a cada paso de mis pies.
Desde las sombras
grandes ojos me miraban
como de todas partes.
Ruidos nos identificados
surgian de cada rincon,
de detras de cada piedra, 
amenazantes.
Sin esperanzas de supervivevencia
me sente a llorar en el suelo.
Me habia perdido
dentro de mi.

17th Ave.

Andamos perdidos:

Yo, indefectiblemente, en ti.
Tu, en el camino.

Gracias!

A todos mis amigos preocupados por mi bienenestar, y cómo llegué a la ciudad de New York:

Lo primero que tengo para contarles es que la decepción que sufri en ese avión no tiene madre. Siempre que había venido lo había hecho por New Jersey (El Estado Jardín), así que la vista aérea era tremenda: las parcelas hermosamente divididas en cuadrados perfectos, el verdor de los árboles... cuán grande fue mi decepción al mirar las costas de NY y comprobar que, como me habían dicho, no tenían encanto alguno. Todos los tonos de marrón que ustedes se puedan imaginar desfilaron ante mis ojos como en caravana.

Una vez ahí, ya la cosa fue más agradable: mi esposo con flores, comida china (no me importa lo que piensen, a mi me encanta), entre otras yerbas aromáticas.

Otra cosas que ha sido super chocante, es que ahora en verano, son las 9 de la noche con el sol afuera. Si... les aseguro que les daré pruebas de eso!

Sin, embargo, los extraño mucho a todos, y en ese sentido no me he podido adaptar aún. Quiero agradecer públicamente a Avalon's Butterfly, Rosa Silverio, Alexéi Tellerías, Henrry Hernández y América Fernández, que me han demostrado su cariño.

Avalon: Espero que, como tu dices, realmente no me "añeme" (volverme una porquería), y siga escribiendo con la misma pasión y la misma fuerza.

Rosa: Gracias por tu preocupación, manita. Vale mucho para mi. Por mail hablamos un poco más. Se te aprecia bastante!

Alexéi: Muchas cosas han sido dichas. Gracias por hacer mi vida especial.

Hennry: Gracias por todo lo que me has dado, incondicionalmente. Eres uno de los seres especiales que Dios ha puesto en mi camino para iluminarlo. Te quiero como la leche Nido: con todo!

América: Gracias por hacer mi estadía en el ELI mucho más agradable y llevadera. Cuénta con migo para cualquier cosa. Gracias por leerme. Recuerda: "Ruth me mira...."

Para todos los demás, sólo me resta decirles que bien pudieron haber esperado un poco mád para sacarme los pies (mentira, es relajando, que yo sé que todos estan bien preocupados). Los quiero.

Ah, por cierto, para los que quieran mirar NY através de mi y mi camarita, tengo un "fotoblog" http://nypicturechronicles.blogspot.com/ Visítenlo, y me dicen qué tal.

Los quiero, los extraño. Paz.

Confidencia

Exhumo tu aliento
que aún siento temblarme en la lengua,
como un niño albino, desnudo,
sobre un manto negro.
Extraño tus besos
que no he perdido por completo
pero que ambos sabemos
tienen fecha de expiración.
Me reclamas con dulzura
que te deje entrar en mi,
y yo me rehúso a hacerlo:
no sabes que tengo miedo de amarte.
No tengo necesidad ni deseo de utilizarte,
de hacerte daño,
porque entre nosotros todo es totalmente orgánico.
Vístete.
Tenemos que irnos.
Ya no hay tiempo para nosotros.

"Adiós amigos, adiós"


"Amanecerá
y los ultimo que quedaban se irán
y esta vez soy yo que se queda
en silencio y en soledad.
Adiós, amigos, adiós
déjenme solo,
que alguien seguro compartirá
el ultimo trago."
Andrés Calamaro - Adiós, amigos, adiós



Empiezo a sentir la soledad
golpearme las costillas
como si cada latido
fuese un segundo en su reloj.

He caído de rodillas
ante la irremediable bofetada
de los aviones y los niños
que se pierden en el cielo.

Mis labios exangües de besos
y mis mejillas hinchadas y felices
se vuelven invisibles y transparentes
queriendo desaparecer conmigo.

Bajo el rigor mortis
de las sábanas oscuras del adiós
busco amparar mi desnudez
y convertirme en un recuerdo.


El Hoyo


De la serie : "Observación Cotidiana"


Lo tiene en sus manos

acribillándo una pieza de papel,

y aún así no teme

asomar su ojo

para probar su punto.



Nos lo encontramos cada día

en las calles donde mas,

y en el cuerpo tenemos nueve

de los cuales todos

son para el deleite.



Placer... terrible coincidencia;

desafortunado error

de las formas perfectas...

Entonces retira su ojo del hoyo

y vuelve a la realidad.

Hombre Rascándose Las Bolas

Bueno, como esto de las series de poemas está tan popular entre mis colegas poetas, yo también haré pública mi serie, llamada "Observación Cotidiana", basada en las cosas que veo camino a mi casa desde mi trabajo.



Paz. Espero que les guste.





Hombre Rascándose Las Bolas



Parece estar detenido,
con su mirada vacía y quieta,
en el rincón espacio - tiempo
que le hospeda.

La muchacha de la farmacia
le pasa enfrente
menando su colita breve,
contorneándose,
y él,
muchas veces sin más oficio
que respirar,
interrumpe su pensar ensimismado
para comésela con los ojos,
y buscar por sobre su pantalón
el miembro flácido entre sus piernas.

Ahí donde se observa
el, es el que más:
el que más mujeres ha tenido,
el que más dinero ha tenido,
y perdido;
el que más hombres ha golpeado,
el que más corazones ha roto,
el que más sabe sobre todo,
el que más
el - que - más
el que más se hurga las bolas.

Manía, ladillas,
inseguridad talvéz,
el caso es que sigue en su esquina
acariciándo sus nueces.

Dar - A - Luz



Hacía tiempo ya

que parir no era lo mismo.

Recostada en su cama

sintió una pequeña molestia pélvica

y, sin molestarse siquiera

en bajar su revista,

pujó.


Su cuerpo

emanó un líquido viscoso,

perfumado,

y el pequeño ser

que se retorcía en el

no emitió ni un quejido.


Se limitó a empujar con el pie

el cuerpecito

para poder terminar

el test en su revista:

"Qué tan humano eres?"


Lo miró a los ojos

para que,

si hablaba,

supiera a quién

llamarle "mamá".


Entonces lo vió.

El ser cambiaba.

se resquebrajaba,

gemía, giraba,

era poesía.


Lo tomó entre sus brazos

y lo dió a luz.