Grito (Buscando Desahogarme)




Grito sin paciencia, sin calma.

Grito porque no puedo más,

porque estoy harta, vacía.

Grito porque el cuerpo lo pide,

porque el humo del cigarrillo

no abandona mis arterias.

Grito porque no valen las disculpas,

porque las palabras se consideran vacías,

porque no se pueden borrar de la piel

ni los errores, ni los tatuajes, ni los besos.

Grito porque estoy harta

de ser villana, bruja,

de estar maldita,

de ser comida de peces,

de perder a mis afectos,

de esperar lo que no llega...

Grito de cansancio, de dolor, de soledad...

Grito para poder ser yo ne nuevo.

Confluencia




Tengo una soledad acompañada
de corrientes eléctricas y átomos solitarios,
donde convergen como en un basurero,
lo mejor y lo peor de la humanidad.
Mi soledad no pregunta oficios,
ni números de identidad y electoral
sino que abre sus alas a lo desconocido
para no negarse un poco de compañía.
La electricidad, a su vez,
responde con la misma fuerza de un rayo,
a la velocidad de la luz,
haciendo brotar de mis dedos
palabras instantáneas, diluidas, descafeinadas.
Tengo una soledad que no está sola
una soledad que canta, que sueña,
que resuelve conflictos, que se enoja,
una soledad enamorada y desenamorada,
triste y feliz, triunfadora y derrotada,
que vive a través de otros,
que fluye a través de mi,
hacia el universo de almas solitarias
que se acompañan mutuamente,
repitiendo un ciclo eterno de desamparo
donde al final de cada día
me voy a la cama sola y acompañada.

Idem...


Para Gía


La tranquila vacuedad de este lugar
con sus conversaciones supérfluas
y sus sillitas frágiles y verdes,
espanta hasta la náusea.
Me he vuelto de pronto invisible
porque las palomas no me huyen
ni los hombres me miran,
con mi tendencia eterna a caerme
y mi expresión nula en el rostro.
En la distancia aparece, difusa,
tu cabeza de parasoles, risueña, distraída,
trayéndote a ti, colgando del cuello
ayudada por unas alas invisibles
que te hacen flltar, toda tu,
a mas de medio pie de altura
sobre el pavimento que no te merece.
Ahí vienes, reyna, ninfa, mujer,
a llenar el vacío de este lugar,
a hacerle siginificado a las conversaciones,
a imprimirle fuerza a las sillas verdes,
A distraer todas las miradas,
a espantar palomas distraídas,
y a sentarte junto a mi...
que no te merezco ni te conozco,
y a entregarme con una sonrisa y un beso,
la vida que me hace falta.

Regularidad

A mi hijo no nato...
Al igual que los fuegos artificiales
en la noche de cuatro de julio,
que desaparecen en el cielo
tras su luz de ensueño,
desapareció la luz que crecía
en las entrañas de la niebla.
Con un susurro suave
y un dolor desgarrador
se desprendió la estrella,
la más hermosa de su cielo,
precipitándose en caída libre
hacia el cosmos incierto
en la cola de un cometa
que pasaba distraido.
Tuve que dejarla ir,
pequeña, frágil, suave, sin culpas,
ante mi incapacidad
de retenerla de algun modo.
Mientras el tiempo pasa
y en cielo las nubes olvidan
mi vientre y yo lloramos
ante el hijo no nato
que se diluye inocente
en un hilo de sangre.

Están Invitados...




Sin saberlo...

Me publicaron en la revista literaria El Puñal, y yo me vine a enterar hoy... Qué cosas, no?
Aquí el link:


Que lo disfruten!!

Regreso


El sol que entra por la ventana de la cocina
huele a café con cremora, y a humo.
Pestañear es ver en la oscuridad de mis párpados
la congruencia del pasado y el presente
mezclados hasta ser uno en el silencio.
Detrás mío se levanta como gigante
el arco de la puerta, imponente y definitivo,
anunciándome que el reloj no se ha detenido,
y que su marcha definitiva y resuelta
solo acerca el momento de guardar en un clóset
los olores ahora familiares y conocidos,
junto a las texturas y los sabores cotidianos.
Así, sin más que el deseo de estar desde hace tiempo,
me sumerjo en ese mar unidireccional de almas
con destino a lo conocido,
con mis cincuenta libras de extranjerismos al hombro
y mis labios llenos de besos no-natos,
a reencontrarme con todas aquellas cosas
que dejé pudriéndose en el calor calcinante
de los veranos de mi isla.






Update 1

Les entrego el primer update.

Les cuento que el poemario ya tiene nombre, y es.... jajajajaja.... no, no les puedo decir todavía, pero ayer estaba trabajando el poema de apertura, y la verdad, modestia aparte, me quedó súper bueno.

Los poemas ya están hospitalizados en salas diferentes, de acuerdo al nivel resultado alcanzado después de las duras y sangrientas operaciones que les he realizado a cada uno, y ahora esperan recuperación.

Ya tengo quien me hará las ilustraciones: Homero Herrera Chez, egresado de chavón, y tremendo artista gráfico y plástico.

Nada... lo que no tengo es quien me va a publicar todavía... pero eso llega... Pienso que si no encuentro quien me lo publique, lo venderé por aqui, por el internet, y lo publicaré yo misma, com pueda...

Tengo un par de situaciones medio difíciles en las manos... pero nada que no se pueda arreglar de algún modo, creo yo.

Fin del Update #1.


Estoy en una fase especial de mi vida. Siempre les he abierto una ventana a mi corazón y a mi vida a través de mis poemas. El amor me ha dado la patadita que necesitaba para decidirme a tomar el riesgo, y me he decidido a organizar lo mejor de mis poemas en un tomo, y entregárselo al mundo. Digo el amor, porque reconozco que sin el toque de una mano experta no hubiese podido pensar en eso con seriedad.

Así pués, amigos, me retiro por unos meses para trabajar en mi libro, mi poemario, que si bien no se publicase, y todo fuese un fracaso, que no se diga que yo no puse de mi parte y entregué todo de mi a este proyecto. Aún no es nada concreto, ni nada que "va a pasar de verdad, 100% seguro", pero no quiero morirme sin hacer el esfuerzo.

Los mantendré informados de cómo me va en el tortuoso proceso de apuñalar mis poemas, arreglarlos y atarlos juntos, y quizá ustedes me puedan dar ánimos para seguir.

Besos!

Nosotros los extraños



Me pregunto cómo carajos
dentro de mi experiencia y la tuya
fue a caber la locura de querernos.
Así, de la nada, me naces y me mueres
como si la verdad no fuera más fuerte
que cualquier cosa…
Que cualquier otra cosa.
Y de repente quiero escribirte poemas,
oler el perfume
que quiero imaginar que usas,
sentir tus manos escuálidas y huesudas,
escuchar tu risa,
discutir sobre cosas
que ambos no podemos arreglar,
o ir contigo a Casa de Arte,
sentarnos a fumar un porro,
y mirar el atardecer.
Me gusta cómo te pertenezco
y cómo le perteneces tu
a mi mundo pequeño.
Mientras, construimos juntos
esto que es nosotros,
como extraños:
Tú allá, y yo aquí.